La expresión “Kaw” corresponde a la etnia aónikenk, pueblo originario de esta zona de la Patagonia, conocidos como tehuelches o patagones (“gente del sur”). Utilizaban este término para referirse al toldo construido con varas de calafate y pieles de guanaco, lugar donde se reunía y habitaba el grupo familiar.

Nuestra idea es lograr este ambiente agradable y distendido en nuestro Restaurante con capacidad para 40 personas, con una vista sorprendente de las Torres del Paine, de las montañas que la circundan y de las inmensas pampas que las rodean, abundantes en vida silvestre.

Mientras usted contempla este espectacular paisaje, en nuestro quincho aledaño, se prepara tras largas horas y con mucha paciencia, el cordero que ha crecido y se ha alimentado en esta Estancia, con pastos no contaminados.

El baqueano utilizará la técnica patagónica del asado vertical, antiguamente llamado “asado al palo” (por efectuarse a campo abierto y con varas de madera), que permite que las grasas del animal se vayan escurriendo poco a poco, hasta lograr el sabor perfecto. Si lo desea, podrá contemplar la habilidad y precisión de los cortes, antes de que el asado llegue oportunamente a su mesa.

Cosechamos las verduras desde nuestra propia quinta e invernadero para que disfrute de una alimentación auténticamente orgánica. Son productos de excelencia, lo que sumado al cariño de nuestra atención, le brindará una experiencia inolvidable.

Puede combinar también cabalgata, excursión y almuerzo, para llevarse un recuerdo único de una vivencia inigualable en el sur del sur del mundo.